Entrevista a Reyes Bellver, patrona de Fundación para la Diversidad, sobre la ‘ley trans’ y el deporte

Artículo de Alberto Ramírez (El Confidencial)

El borrador de la ‘ley trans’ impulsada por el Ministerio de Igualdad ha causado críticas internas en el Gobierno. Las competiciones estarán supeditadas a las normas internacionales

La ‘ley trans’ ha supuesto un nuevo conflicto interno en el Gobierno de coalición. Impulsada por la ministra Irene Montero, el texto de su borrador fue rápidamente matizado por el PSOE tras trascender a la opinión pública. Primero deslizando que el escrito solo contenía la versión de Podemos, luego con la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, criticando públicamente en una entrevista con la cadena Ser algunos conceptos supuestamente inasumibles de esta. Pero, ¿dónde queda el deporte en esta polémica?

La situación de los atletas trans es el gran debate que se asoma al deporte mundial. El propio Comité Olímpico Internacional hará una reevaluación de sus criterios pasados los Juegos Olímpicos de Tokio. En el borrador elaborado por el Ministerio de Igualdad se dedica el artículo 39 al «al derecho a la identidad de género en las prácticas deportivas”. En dicho texto se regula la participación de personas trans en las prácticas, eventos y competiciones «que se realizará atendiendo a su sexo registral, sin que en ningún caso puedan realizarse pruebas de verificación del sexo».

Ley trans deporte
Reyes Bellver, patrona de la Fundación para la Diversidad

“Como abogada, lo primero que hay que mandar es un mensaje de prudencia. No es ni siquiera un anteproyecto, esto es un borrador”, asegura nada más comenzar su conversación con este periódico Reyes Bellver, socia de Bellver Sports Legal Boutique, quien se pregunta con qué agentes del mundo deportivo se ha contado para la elaboración del texto: “Lo que falta es que se reúnan con especialistas del deporte. El deporte es un área muy específica. Sobre la mesa hay un tema sensible que hay que tratar con cuidado, pero cuando hablamos de competición el aspecto físico es importante”.

Reyes Bellver, patrona de Fundación para la Diversidad

Bellver se muestra sorprendida por el debate generado por el borrador en el deporte, ya que “esto no es un asunto nuevo, hay casos en diferentes deportes de hace muchos años”. “Es un debate que cuesta regular y todavía faltan años”, advierte la abogada. Es cierto que los organismos internacionales no han encontrado todavía una fórmula para aunar las libertades individuales, así como la no discriminación, de atletas trans con los principios de igualdad en el deporte y de la competición profesional: “Esto afecta a tantos países distintos con diferentes realidades y culturas que lo hace muy complicado. El tema choca con los Derechos Humanos, pero también con la competición, ahí está la dificultad”.

Caso de Caster Semenya

El panorama jurídico del deporte está pendiente de la resolución del caso de Caster Semenya, atleta femenina que presentaba unos valores de testosterona por encima de lo común y que, según la Federación Internacional de Atletismo, derivaba en una superioridad física injusta para el resto de sus rivales. La sudafricana, tras recibir un revés por parte del TAS, llevó su caso al Tribunal Europeo de los Derechos Humanos, que todavía no se ha pronunciado. “Se habla solo de los trans y el deporte, pero también está el tema de las personas intersexuales, que no sé cómo abordarán esta situación”, reflexiona Bellver sobre el borrador.

Una ley “necesaria”, pero vaga en el deporte profesional

“Esta ley es necesaria en el sentido de que se adapta a los organismos internacionales. Cumple con los estándares que en España faltaban y que se cumplía en otros países. Pero cuando tocas otras áreas como el deporte, tienes que ver qué especificaciones hay. No es igual que cualquier otro ámbito, tiene una implicación física evidente”, argumenta la presidenta de Leadership Woman Football. El Consejo Superior de Deportes guarda silencio tras la publicación del borrador.

“El texto está pensado menos por la competición y más por las discriminaciones que desgraciadamente se producen en la parte social, en el deporte recreativo”, insiste Bellver. Uno de los puntos más polémicos del artículo del borrador de la ‘ley trans’ expone que en instalaciones deportivas segregadas por sexo se garantizará a las personas trans el acceso y uso de las instalaciones correspondientes a su identidad de género: “Si te ampara la ley, sin verificación de sexo, podrás entrar en un vestuario u en otro, aunque tu apariencia física sea diferente. Esto va a chocar culturalmente y socialmente en nuestro país, pero en algún momento se tienen que hacer modificaciones para adaptarse a unos principios no discriminatorios».

El borrador define que una persona trans es «toda aquella cuya identidad de género no se corresponde con el sexo asignado al nacer». Esto ha desembocado en duras críticas por diversos sectores feministas del país y también desde el propio Gobierno. Preguntada al respecto, Bellver recuerda que “la primera vez que la identidad de género se reconoció como un derecho de la personalidad data de una pionera resolución sobre discriminación a transexuales del Parlamento Europeo del 12 de septiembre de 1989”.

Se necesita un texto más específico para tratar al deporte

Al margen de la polémica social del borrador, el texto deja demasiados interrogantes sobre su aplicación al deporte. “O bien haces una regulación mucho más exhaustiva, no es lo mismo un deporte que otro, una modalidad de otra, buscas consenso, hablas con especialistas, con los organismos deportivos, inviertes tiempo para hacerlo lo más completo posible, o directamente sacas el deporte de la ley y se lo dejas a las leyes específicas del deporte, y así evitas que haya una sobrerregulación”, expone la abogada.

En España, todavía hay disparidad de criterios entre comunidades autónomas. Algunas sí cuentan con leyes LGTBI+, incluso algunas de ellas garantizando el derecho a la autodeterminación de género, pero otras en cambio no tienen legislación al respecto: “Lo más importante para competir es estar registrado, tener lo que podríamos llamar una licencia, si esto se pudiera uniformar un poco en todo el país sería todo mucho sencillo. (… ) Todavía está muy disperso, las comunidades no tienen reglamento común, a día de hoy uno puede registrarse como persona trans en una, pero no en otra. Estas cosas no pueden suceder. No puede ser que los criterios para competir sean diferentes en un mismo país».

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